viernes, 8 de mayo de 2009

el limbo estuvo en Escalada

limbo:
es el lugar donde, según la doctrina cristiana, van las almas de los que, antes del uso de la razón, mueren sin el bautismo de Cristo. Generalmente se dice limbo de los niños, pero también "existe" el limbo de los patriarcas. Para los que "fueron niños de la fe", antes de la primera venida de Jesucristo.
estar uno en el limbo: loc. col. Estar distraído: ¡espabila, que estás en el limbo!

Ayer, en la conferencia de Luis Caron Dobón y Edén Fernandez hubo un ratin en que estuve distraido. Como en Babia. No sé: debió ser a resultas de los fallos iniciales de los elementos técnicos. No hacían funcionar ni los portátiles, ni el cañón de proyección de diapositivas, ni los micrófonos de la bocas de la mesa. Al fín espabilaron. Y comenzó la charla.Yo estaba en el limbo...

Al principio fue más de lo mismo: "vueltas" a los datos de Hortensia Larrén (1984-1987), sobre fosas, tumbas, sarcófagos, huesos, ropas, suelas de zapatos. Y "revueltas" a los datos (continuación de aquellos) de Talactor (2002-2004), que nos contaban el día anterior San Román y Campomanes. Yo estaba en el limbo.

Pero entonces, como en una nebulosa, me espabilé al escuchar a Luis Caro diciendo que en Escalada "hubo un limbo de fetos". Ya no sólo de niños, sin uso de razón. Ya no sólo de fetos en la fe de Cristo. Hubo en el interior de la iglesia más antigua una zona de enterramiento de fetos físicos... Pero la gran cuestión la ha planteado el Papa actual, Benedicto XVI, hace sólo tres años,(en 2006), que ha decretado que el limbo no existe. Eso en cuestión de dogma católico. Porque en cuestión arqueológica de nuestro templo de San Miguel el limbo de Escalada es una laguna. Y no una laguna estigia. Es una laguna de datos. Es un río de datos que se desvió hace años a otras cuencas. A otros ojos, en otras cuencas vivas. Vivas y coleando. Y de este limbo no sabemos nada. Estamos sordos. No tenemos informes de esa laguna de Escalada. Habrá que encontrar respuestas. Y habrá que buscar a los responsables que nos despejen las preguntas. Que pueden estar en la UCM, o en el CSIC, o en el Museo de Ciencias Naturales, o en la Fundación Atapuerca...¡ vete tú a saber, mi niño!...

Más tarde, no se dijo en la conferencia, pero se dijo, que el papa actual que puede poner o quitar el limbo de Escalada es:

José María Bermúdez de Castro:

Madrileño, nacido en 1952. Es licenciado (1977) y doctor (1985) en Ciencias Biológicas por la UCM. Su principal campo de estudio es la PALEOANTROPOLOGÍA. Codirector de las excavaciones de los yacimientos pleistocenos de Atapuerca. Es, junto con los demás codirectores de Atapuerca Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica (1997). Premio de Ciencias Sociales y Humanidades de la Comunidad de Castilla y León (1998). Profesor Titular de la Universidad Complutense, Investigador del CSIC. Profesor de Investigación en el Departamento de Paleobiología del Museo Nacional de Ciencias Naturales, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), miembro del Comité Científico del la Revista Española de Antropología Biológica (desde 1995) y miembro del Comité Científico del la Revista Española de Paleontología (desde 1991). Vicepresidente y patrono de la Fundación Atapuerca. Miembro del Comité Evaluador del la revista Journal of Human Evolution (SCI), miembro del Consejo Asesor de la Fundación Duques de Soria y miembro del Consejo Permanente de la Asociación Internacional Para el Estudio de la Paleontología Humana de la UNESCO: "Conseil International de la Philosophie et des Sciences Humaines, Union Internationales des Sciences Préhistoriques et Protohistoriques"(2000). Académico Correspondiente de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Galicia (2002). . .

.

 

Edén Fernández Suárez

es una joven investigadora muy pizpireta (viva, vivaracha, aguda, expresiva, coqueta). Que a veces parece que está para sacar de sus casillas a su Jefe. Para tirarle de la lengua. O para llevarle la contraria. Se empeñó en contarnos que en Escalada han encontrado enterrada a una mujer visigoda. Que la pobre estaba hecha un cromo: tenía sífilis, (no la venérea, que esa dicen algunos que la trajeron de vuelta de América los viajeros de Colón), y espina bífida. Se empeñó en asegurar que los restos semimomificados (puros pellejos encima de unos huesos) encontrados en un sarcófago, donde estaban de juerga con otros 21 individuos, como se les llama a los muertos en esta historia... que esos restos, digo, no son de Fray Antonio de Guevara, el confesor de Felipe II. ¡Qué chasco! Este buen hombre se murió de viejo. Allá por los 63 años. Y el pellejo y los huesos son de un joven. No más allá de los 40. ¡Qué chasco!, repito.

En algo se puso Edén del lado de Luis Caro. En la cuestión del limbo. Para resaltar las verdaderas lagunas de datos sobre los enterramientos de niños, - de bebés incluso -, en Escalada. Los gráficos de edades, de mortalidades, "chivan" que en San Miguel de Escalada hay relatívamente pocos niños. Y claro que se morían. como en todo el Reino de León, (Palat del Rey, por ejemplo) y como en todo el Reino de Castilla (San Miguel de Gormaz, en Soria), y como en toda España, por aquellas épocas.

Nos contaron otras muchas delicias...
Pero todavía están pendientes de llevar su escritura a los notarios y al registro. Cuando firmen, quizás nos las publiquen. Las "delicias", digo.
.

@@@

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Espero tu comentario amable. Me ayudará a mejorar. Gracias.

OTRAS ENTRADAS ANTERIORES