miércoles, 22 de noviembre de 2017

DONAR... es RECIBIR A CAMBIO

La imagen puede contener: casa y exterior
"Comedor de las Monjas", Hijas de la Caridad, Puerta Obispo, 13, León

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Hoy hemos hecho una visita entrañable a la sede de la Asociación Leonesa de Caridad, más conocida como el "Comedor de las monjas", por las Hijas de la Caridad que lo atienden.
Los cuatro poetas del Octavo Encuentro Poético en San Miguel de Escalada de este año, decidieron ser solidarios con los que menos - o incluso nada - tienen.
La imagen puede contener: 6 personas, personas de pie e interior
El donativo está en las mejores manos... 

“No sólo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca del Señor”, se dice en La Biblia (Deuteronomio, 8...) Y nosotros añadimos: "No sólo la palabra alimenta el espíritu". También el verbo puede ser un maná desconocido. Un don compartido por los hombres en este destierro en que vivimos.
En este desierto que cruzamos, desterrados, podemos encontrar oasis de frescos manantiales y frutos dulces como la miel, los higos, los dátiles y los olivares. Pero no se te ocurra pensar “Esta riqueza es fruto de mi poder y de la fuerza de mis manos”. Es el Amor el que nos da la fuerza para producir esa riqueza regalada. 
La palabra no solamente sale de la boca. Pues la palabra es, sin duda alguna, evocación. Evocar es traer y llevar a la memoria; invocar; y provocar. Es bueno recordar que el alimento es patrimonio de todos los humanos. Invoquemos a Dios, que puso el verbo en nuestros labios, pero arrancado de nuestro corazón. Y provoquemos un reparto solidario de todas las riquezas. También de la riqueza que tiene la palabra. 
La imagen puede contener: tabla, comida e interior
Fogones solidarios... 
Con este gesto, las palabras de los poetas que alimentan los espíritus, también pueden llegar a ser un maná desconocido, que mantenga y reconforte o los más desterrados de estos tiempos; y que se convierta en frutos compartidos.
Así lo deseamos.
Y damos las gracias al "Comedor de las monjas" por existir.
La imagen puede contener: interior
Las puertas siempre abiertas.
¡¡¡HAY DÍAS QUE DAR SE CONVIERTE EN RECIBIR!!!

                             © Encuentros Poéticos en San Miguel de Escalada

Poetas:
                                                     La imagen puede contener: 4 personas, personas sonriendo
                                                                        Coordinador: Alfredo García
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Algunos detalles curiosos de la sede de Asleca:
                                                                             
 -  Pozo de "los catalinos"... original del año 1774, actualmente en el patio central del edificio. Procede de la Beatería de Santa Catalina (de ahí su nombre), sede temporal del Seminario Menor, Colegio de San Isidoro... 
- Ventana gótica, que procede de la Casa de los Cabero, en su fachada a la calle Maestro Copín...
                                                                                
La imagen puede contener: planta y exterior
La imagen puede contener: interior
   





jueves, 16 de noviembre de 2017

la palabra es evocación



La palabra es evocación.
Y evocar es llamar, hacer venir, hacer salir. 
También es provocar, excitar; o ejecutar una "accio", en el sentido de producir. Incluso levantar el ánimo.
Evocar es traer algo a la memoria o a la imaginación. Traer de la memoria; y también llevar a la memoria, o a la imaginación de algo futuro; recordar una cosa a otra por su semejanza, o llamar a los espíritus y a los muertos para que se nos muestren. 
Y todo eso, en la palabra común que nos habla de las cosas, y en la palabra propia que nos habla de las personas. Y es que la evocación es lo que las hace diferentes. 
Por ejemplo: "cielo" puede evocar, según a quien y en qué situaciones, ese lugar etéreo que llamamos espacio, en su infinitud; o puede evocar esa irreal imaginación de un lugar donde habitan los espíritus, o donde algunos esperan habitar eternamente. 
La palabra que llamamos nombre propio nos evoca, por diversos motivos, imaginaciones diferentes. Así Sófocles nos evoca "teatro", lo mismo que Pablo nos puede evocar (traer o llevar a la memoria o imaginación) "pintura" (por Picaso), o "santidad" (por Pablo de Tarso). 
Mi nombre mismo puede evocar a los demás "suspense" (así algunos me han apodado, cariñosamente Alfred Hitchcock). Y derivaciones de mi nombre, por ejemplo: Freduco, Fredito... me evocan ahora mismo a la gente que más me ha querido y que me quiere.
Los que más me quieren me llaman Fredito. 


 © agf     

miércoles, 15 de noviembre de 2017

rogo no plaudite


"Se ruega no aplaudir, hasta el final de la lectura"...




rogo no plaudite
                  (1)

                                  "Donec cantor vos "plaudite" dicat" (Horacio)


no conviene aplaudirse uno a si mismo,
ni siquiera estando satisfecho de su obra.


el aplauso puede ser un golpe seco,
y convertirse en un ruido que hace herida;


como la fuerza de las olas en el mar,
como el batir de unas alas en el cielo.


el buen cantor hace que la gente espere en silencio
hasta el final de la representación... y, si gustara, aplauda.

(1: se ruega no aplaudir)

                                                                © agf


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