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domingo, 16 de marzo de 2025
La lentitud de los bueyes...
martes, 6 de febrero de 2024
COSAS DEL CID
Esta tarde, guardadme la vez - el turno silencioso - en el homenaje de Rubén Darío 2024, en el rincón del Parque del Cid de nuestro León de España, porque no puedo acompañaros...
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COSAS DEL CID
de Rubén Darío
Día 06.02.2022. León, España, a las 12.00 horas
delante del Monolito en honor de Rubén Darío (1867-1916)
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Cuenta Barbey, en versos que valen bien su prosa,
una hazaña del Cid, fresca como una rosa,
pura como una perla. No se oyen en la hazaña
resonar en el viento las trompetas de España,
ni el azorado moro las tiendas abandona
al ver al sol el alma de acero de Tizona.
Babieca descansando del huracán guerrero,
tranquilo pace, mientras el bravo caballero
sale a gozar del aire de la estación florida.
Ríe la Primavera, y el vuelo de la vida
abre lirios y sueños en el jardín del mundo.
Rodrigo de Vivar pasa, meditabundo,
por una senda en donde, bajo el sol glorioso,
tendiéndole la mano, le detiene un leproso.
Frente a frente, el soberbio príncipe del estrago
y la victoria, joven, bello como Santiago,
y el horror animado, la viviente carroña
que infecta los suburbios de hedor y de ponzoña.
Y al Cid tiende la mano el siniestro mendigo,
y su escarcela busca y no encuentra Rodrigo.
¡Oh, Cid, una limosna! -dice el precito.
Hermano,
¡te ofrezco la desnuda limosna de mi mano!
dice el Cid; y, quitando su férreo guante, extiende
la diestra al miserable, que llora y que comprende.
Tal es el sucedido que el Condestable escancia
como un vino precioso en su copa de Francia.
Yo agregaré este sorbo de licor castellano:
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Cuando su guantelete hubo vuelto a la mano,
el Cid siguió su rumbo por la primaveral
senda. Un pájaro daba su nota de cristal
en un árbol. El cielo profundo desleía
un perfume de gracia en la gloria del día.
Las ermitas lanzaban en el aire sonoro
su melodiosa lluvia de tórtolas de oro;
el alma de las flores iba por los caminos
a unirse a la piadosa voz de los peregrinos
y el gran Rodrigo Díaz de Vivar, satisfecho,
iba cual si llevase una estrella en el pecho.
Cuando de la campiña, aromada de esencia
sutil, salió una niña vestida de inocencia,
una niña que fuera una mujer, de franca
y angélica pupila, y muy dulce y muy blanca.
Una niña que fuera un hada, o que surgiera
encarnación de la divina Primavera.
Y fue al Cid y le dijo: «Alma de amor y fuego,
por Jimena y por Dios un regalo te entrego,
esta rosa naciente y este fresco laurel».
Y el Cid, sobre su yelmo las frescas hojas siente,
en su guante de hierro hay una flor naciente,
y en lo íntimo del alma como un dulzor de miel.
Jules Amédée Barbey
fue un escritor y periodista francés (1808/1889):
un personaje imprescindible del mundo literario de su época, sin duda muy influyente, no sólo en Francia, también allende del Océano entre los inquietos como Rubén Darío...
La hazaña que contaba Barbey del Cid casi seguro que la conoció Rubén Darío, como una crónica de historia llamativa y truculenta, digna de un artículo de prensa, más de cotilleo que de fondo literario sobre la historia del Cid.
Y eso le parecía a Rubén Darío muy periodístico, pero poco poético y amoroso, aunque sí respondiera a la fama de guerrero, mercenario y poco humano del Cid verdadero."le da la desnuda limosna de su mano al mendigo".
Por eso, el bueno de Rubén Darío continúa con su relato en ese largo estrambote de delicadeza, de ternura y de poesía, con un sorbo de licor castellano. "Una niña vestida de inocencia, hada de Primavera, le entrega al Cid una rosa y un laurel, que rompen el frio hierro del yelmo del guerrero, como una flor naciente, que pone en el alma del Cid dulzor y miel".
Es una buena crítica al reportero Barbey, por parte del romántico poeta de León, de Nicaragua.
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sábado, 3 de febrero de 2024
El palomar de Mellanzos, por Carlos Tejerina
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(Carlos Tejerina)
domingo, 21 de enero de 2024
MASTICAR, BALBUCIR, RUMIAR...
Un año "masticando",
viernes, 19 de enero de 2024
"Cada noche la luna toco", un cuento para niños
Asunción Carracedo, la encantadora de niños
en Mansilla de las Mulas
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Ser
escritora – y sobre todo contadora – de cuentos para niños (y para no tan
niños) tiene mucho de ser encantadora, portadora de magia. Y con algo tan
sencillo, de diario, como son las palabras.
A
pesar de que las palabras no tienen nada de sencillo y de fácil en los cuentos
infantiles; comenzando por los títulos. Aunque todas ellas sean usadas a
diario, las palabras deben estar ordenadas – en el cuento y en el título – de
una forma especial, para que nos entendamos los niños de todas las edades.
Por ejemplo:
una frase bien armada puede ser esta: “Toco
la luna cada noche”; pero no resulta atrayente, ni atractiva, si la ponemos
en un título. Es tan vulgar decirlo así, que incluso los niños más mayores la
rechazamos. No nos atrae nada.
Probamos
a decir “Toco cada noche la luna”; y
nos queda aún un gustillo en la punta de la lengua parecido a ese jarabe de la
tos que nos obliga a tomar la madre, o la abuela. Y lo escupimos casi de inmediato.
Damos
una vuelta más al título, como hace Asunción la encantadora, y aceptamos de
inmediato “Cada noche la luna toco”.
Este título es tan raro, tan poco ortodoxo en la sintaxis…; pero nos provoca un
salivado de gusto y de ganas de leerlo o escucharlo.
En
el verano del año 2016 Asunción Carracedo llenó una tarde con la magia de los
cuentos para niños en Mansilla de las Mulas, lugar ya de por sí mismo mágico y
de leyendas, y de “oyendas” tan especiales.
Se cuenta en un libro de cuentos religiosos que existe (o existirá ) un reino , al que sólo se puede (o se podrá) entrar convirtiéndose y portándose como niños. Toño Morala y menda no creemos mucho en esos cuentos; pero aquella tarde en Mansilla gozamos como niños, os lo aseguro.
Un cuento infantil tiene mucho de poema.
(agf/2mil24)
viernes, 26 de mayo de 2023
en espera de un "nasciturus"
PRECESIÓN RETÓRICA…en espera de un “nasciturus”
En esto
de la poesía - la de los otros, e incluso la mía, bien modesta - me gustaría
que me recordaran por ser un buen "espigador". En toda la buena,
profunda y redonda extensión de esta palabra.
Precesión, en retórica: ¡Cuantas bocas
hambrientas...
han dejado de serlo!
(la precesión, lo que se deja
incompleto; pero que se sobreentiende muy bien es: “gracias a las
"espigadoras”).
En retórica, la precesión es la enunciación de una frase, que se deja incompleta
para que se sobreentienda su significado.
Algunas segadoras, después de que los
hombres con más fuerzas cortaran - a veces sin cuidado - las plantas de los
trigos, "se quedaban a la espiga". Era una faena ardua, y poco
agradecida. Era esperar a lo último, a lo que dejan los demás, para aprovechar
los desperdicios. Pero había espigas ricas de granos en todos los rastrojos; y
era preciso y necesario aprovechar esas riquezas.
En algunas formas de hablar de nuestros
mayores, espigar era tomar de uno o más escritos; era rebuscar, acá y allá
datos que interesan; y algunas veces espigar era crecer notablemente,
"llegando a ser muy espigado".
Precesión viene de praecessio, y de
praecedo, ere: que es la acción de preceder, anteceder, ir delante, dejar atrás,
aventajar, superar. Incluso haber nacido antes; es decir: ser más viejo.
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Félix Maraña, lector empedernido, estudioso, colibrí
de lo clásico y lo esencial, crítico, articulista, periodista, editor… es - a
estas alturas de su vida provechosa - necesariamente, un gran “espigador”. Como eran sus mayores antecesores – y los nuestros – que sabían rebuscar,
espigar obras y escritos anteriores y coetáneos, para crecer personalmente;
dejando atrás , sin dejarlo, lo que recibía para seguir adelante; aprovechando
todas las espigas escondidas y olvidadas, recopiladoras de todas las riquezas
escondidas en los rastrojos más modestos y aparentemente insignificantes.
han dejado de serlo!
(1.- la precesión - lo que se deja
incompleto, pero que se sobreentiende muy bien - es: “gracias a que Félix ha sido, y sigue
siendo, un gran "espigador").
Tengo muchas ganas de “espigar “ sus
“sonetos y soñetos” anunciados, para
admirar ese Bosque de árboles no repetidos. Sin duda, irrepetibles.
Me dice Félix que aparezco yo en “su
bosque” y me da alegría; y es un honor de amigo. Espero que un servidor sea, o aparezca, a la sombre de un árbol no repetido. Grande o
pequeño; pero irrepetible. Un "silvar del Priorato", por ejemplo.
domingo, 15 de enero de 2023
POEMAS DE OTROS : 6.- HELENA
domingo, 24 de abril de 2022
ESTO NO ES NADA
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Enésima reclamación médica, y una nueva tomadura de pelo recibida.
Si el SISTEMA SANITARIO no funciona, cambiemos el SI S TEMA. una "segunda opinión" que se da sin seguimi ento ACTUALIZ...
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Arma virumque cano, Troiae qui primus ab oris Italiam, fato profugus, Laviniaque venit litora, multum ille et terris iactatus et...
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viene esto a cuento de lo que pasó hace un año... y de lo que NO PASÓ: DE LO QUE NO HA PASADO HASTA HOY MISMO: SE LEVANTÓ, Y ANDÓ… ...








