
En la ancha acera de mi calle me acabo de encontrar con un Sísifo del siglo XXI. Uno de los pocos barrenderos que nos quedan. No le envidio. Trabaja como si arrastrara las crueles cadenas de un castigo. Repetido, repetido, repetido... Dos portales más atrás, los vecinos incívicos seguimos tirando piedras de porquería... Interminable, interminable, interminable... mente.
(agf/27.01.2mil14)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Espero tu comentario amable. Me ayudará a mejorar. Gracias.