lunes, 6 de febrero de 2012

en minúscula: ser tonto, de bueno

guzmán el bueno, en león


en minúscula:
 
hoy me estoy preguntando si soy bueno, o es que soy tonto. o al revés.
creo honestamente que poseo una cierta bondad moral; que tengo buena aptitud o calidad respecto a mis iguales; que soy una persona simple, (sin doblez), y bonachona..., al menos en el sentido machadiano.
pero hoy lo he dudado. lo estoy dudando. yo creo que soy un tonto del culo: falto de picardía y de malicia; que hago el papel de simple o gracioso por complacer a algunos;
que soporto actos carentes de sentido común; y que aparento que no me doy cuenta de nada... es decir: que me lo hago.
en esto de la bondad y la tontuna, existen algunos mandamientos. pero - como en todas las religiones - los mandamientos se imponen para justificar el infierno, que es un lugar imaginario destinado al castigo (dicen que eterno) de los condenados. es decir: de los tontos y de los buenos. para mí el infierno no es ese lugar donde se merece ir por ser malo; es más bien (más mal) el hecho lamentable lo que convierte lo malo en un infierno. la maldad ya es el infierno; propio... y para los otros.
por eso me propongo dejar de ser tonto y bueno. Voy a intentarlo... a ver lo que pasa. y que nadie me venga con mandamientos, ¿vale?.