jueves, 16 de septiembre de 2010

desamor... desandar



"Cuando el amor es feliz lleva al alma a la dulzura y a la bondad."
Victor Hugo

No sabía yo que el amor
pudiera ser infeliz.
Si no te lleva a la bondad
y a la dulzura,
seguro que es falta de amor,
enemistad y aborrecimiento.
Es decir: desamor.


Será entonces desandar,
retroceder, volver atrás
en el camino que inició en ti el amor,
o tú iniciaste.
Será caer en el desánimo,
faltarte la ilusión,
sucumbir tu ánimo al desaliento.

Será destartalar,
dañar el edificio. O peor aún:
dejarlo vacio, desprovisto...

Será desafiar: contradecir
al amor;
y quebrantar el privilegio
que al amor corresponde.

Será excederse,
descomedirse,
desamar...

¡¡¡Ay, desamor!!!

(A.G.F./16.09.2mil10)

---------------------------------------------------------

DESANDAR

Mirar hacia atrás con la nostalgia
es desandar, querida.
Mas, desandar no es deshacerse
de nada, ni de nadie.
En este tiempo que llamamos cruel,
el corto futuro que divisas,
sin poner en él las esperanzas,
nos debe hacer saber encontrar una sorpresa, sin buscarla.
Desandar es aprender a caminar
como los niños,
con los pasos inciertos, arriesgados...
pero ¡atrevidos!
Desandar es
andar de nuevo los senderos del mañana,
que adivinaban nuestros ojos infantiles.
Desandar es volver al corto caminar,
al indeciso gatear
de las "criaturas".
Desandar no es envejecer.
Ni encanecer, siquiera.
Desandar es dejar que el pasado
nos remire:
"nos vuelva a mirar". Y no mirarlo.
Y dejar que vaya, y vuelva,
la edad,
- ¡mas, qué es la edad!...-
porque llegar a viejo no es sino regresar,
volver a ser, - lo sabe Octavio - "dos veces niño".

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Espero tu comentario amable. Me ayudará a mejorar. Gracias.

ÍNDICE DE CATEGORÍAS:

OTRAS ENTRADAS ANTERIORES