domingo, 23 de mayo de 2010

la pereza es ... incolora


Me ha pedido una amiga que hable del "singular" pecado de la pereza. Yo no diría que es singular. Está tan extendido que es "plural". Como la envidia.


De todos los pecados llamados capitales, muchos se salvan de ser absolutamente mortales, porque tienen una causa, o un origen, podríamos decir, - en cierto modo -, positivos. Excepto dos, que no los salva ni Cristo: la envidia y la pereza.

Dejaremos la envidia para otro día. (Tan sólo decir de ella, que es verde...) Y hablemos de la pereza:
- llamada también acidia o ignavia. La raíz latina más próxima a pereza está en pigritia, de piger, pigriscere, pigreo... que es lo mismo que ser perezoso (piger esse). O peor: "hacerse" perezoso; negligente, tardo, flojo, desidioso.


La ignavia, (de ignavus: indolente, de poco ánimo, tibio), es algo que hace al hombre cobarde, perezoso); también lánguido (de languere), que es débil, tibio... Y ya se sabe: a los tibios no los soporta el dios de los cristianos. Él mismo lo dijo. ("Conozco tus obras; sé que no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras lo uno o lo otro!
-Porque, como no eres ni frío ni caliente, sino tibio, estoy por vomitarte de mi boca.")...

Si repasamos el resto de los pecados capitales, todos los demás (excepto la pereza y la envidia) tienen cierta "disculpa".

Líbreme Dios de estos dos; y me disculpe los demás... (si creo en ellos... )



###

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Espero tu comentario amable. Me ayudará a mejorar. Gracias.

OTRAS ENTRADAS ANTERIORES