jueves, 19 de noviembre de 2009

la "cuelga"...


En León, hay una costumbre muy antigua que aún perdura entre algunas familias, sobre todo en ámbitos rurales. Esta costumbre entrañable es "la cuelga". En los cumpleaños o "santos", la familia o los amigos atan en una cinta llamativa todo tipo de bombones, caramelos y golosinas... que en un momento de descuido se introduce por la cabeza del homenajeado, deseándole muchas felicidades.

En zonas de la montaña central leonesa, (por ejemplo, en La Seca) en la víspera de la fiesta de aniversario de una persona, se le impone "una cuelga". Por aquí, la cuelga es una especie de collar, elaborado con roscas, pastas, caramelos, o productos similares. Una vez se ha procedido a la imposición de la cuelga, todos los presentes pueden participar de los productos que en ella se hayan incluido. Bastará con acercarse al homenajeado y, de un fuerte tirón, proceder a separar el objeto deseado.
Actualmente, en muchos pueblos la cuelga ha pasado de ser "una representación física de desear toda clase de venturas, - que es lo que significa un dulce abrazo alrededor del cuello"- , a quedarse en un nominal sinónimo de felicitación, casi siempre unido al regalo; aunque éste ya no se cuelgue al cuello, sino que se da en la mano. Esto es mucho más significativo en los países hispanoamericanos, que identifican cuelga con la simple felicitación.
Para mí, la cuelga es (sobre todo, lo fue en mi niñez) ese abrazo dulce alrededor del cuello (el más entrañable, hoy casi en desuso), que mezclaba la sorpresa en el descuido con el revoltijo de chuches, el colorido de las cintas, y el cariñoso tirón de las orejas. Todo un precioso "teatro". Y entrañable. Y el dulce abrazo se reparte. Eso es lo más entrañable de la cuelga.

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2 comentarios:

  1. M.R.O. desde Canarias20 de noviembre de 2009, 10:22

    Gracias, Alfredo por estar ahí, revitalizando palabras, usos y costumbres que de no ser por tí se irían al saco del olvido como tnatas lo han hecho ya.
    En mi última escapada por ahí me encontré con un conocido que hacía ya muchos años no veía y le pregunté QUE TAL TODO? (formulismo muy de actualidad y abreviado de esta era ciber) y me contestó: "BIEN, BIEN YA SABES... YO TRABAJANDO COMO SIEMPRE, ES LO QUE HE HECHO TODA LA VIDA Y ADEMÁS ME GUSTA. SI UNO HACE LO QUE LE GUSTA LOS AÑOS PASAN RÁPIDO PERO SI NO, SI LAS COSAS VAN MAL... LOS AÑOS ARREGONDEN (dan de sí) DE COJONES". Yo ya tenía en el olvido ese localismo y no pude menos de alegrarme al recuperarlo, como me ha pasado hoy al encontrarme con este detalle tuyo para San Miguel de Escalada, que está siendo también más mío, desde hace un par de años, gracias a ti.
    Un abrazo

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  2. Gracias, amigo "canario-leonés"...

    Arregonder (o arregondere) dicen ahora los llioneses que es de su palabreru:
    "Arregondere": De a y lat. refundere) v. uniper. Dar de sí más los días al crecer las horas de luz por marzo o abril. "N' abril los díes arregonden muncho".

    Pero hoy debe ganar "la cuelga"!!!

    Un abrazo,

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Espero tu comentario amable. Me ayudará a mejorar. Gracias.

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