EL SOL EN LA PUERTA
¿No ves el sol en esta preciosa puerta?
Lo que algunos llaman ahora "puerta holandesa" sigue siendo en algunos de nuestros pueblos una muestra de practicidad y de sencilla decoración tradicional.
La puerta se divide en dos paneles superpuestos de robusta presencia, que juntos dan un hermetismo y una seguridad que perduran durante siglos. Como bien se ve.
La parte inferior toca el suelo con normalidad, y en posición de cerrado corta el paso e impide las corrientes de aire; mientras la parte superior, que puede funcionar como ventana, sirve para ofrecer una visión gradual de interior, y hacia el exterior; manteniendo un ambiente agradable de frescura dentro de la casa, y de elegida y bien manejada confidencialidad.
Si en general la puerta cierra y obstruye, la ventana abre, da luz; y aire; y sol. Quizás por eso nuestros mayores decoran, a su sencillo modo, la parte de ventana con un sol.
¿No ves el sol en esta preciosa ventana?
Tablones y clavos. Y rayos de sol. De un cálido sol.
© agf
Ca`Carmelita, San Miguel de Escalada