jueves, 23 de septiembre de 2010

recuperar a nuestros "dueños"...



Hoy vinieron los Príncipes de Asturias a León. A inaugurar la exposición

"In principio erat verbum. El Reino de León y sus beatos".

Yo estuve invitado. Estaba "el todo León", claro. Fue un acontecimiento.
Yo me quedé con las ganas de entregarles a Sus Altezas una carta que guardo con cariño y con respeto... En ella
les digo , - les quiero decir - cosas como estas:
... - queremos volver a tener a nuestros "dueños enamorados", como la Infanta Doña Sancha.
- que vuelvan a ejercer el Patronato, mejor que algunos reyes descuidados.
- que no nos venda nadie por un plato de lentejas, en cualquier Corte, Palacio u Obispado.
Por todo, nos atrevemos a pedirles, humildemente, alguna -¡o todas! - de estas alternativas:
- que nos enseñen sus credenciales de dueños enamorados, y que presuman de ellos con nosotros.
- que propicien los medios para que los patronazgos necesarios sean reales, y "reales".


(desde San Miguel de Escalada, a tantos de tantos...)

...





La Infanta Doña Sancha, "dueña" de Escalada, se volvió loca.
Loca de amor, como siglos más tarde Doña Juana, la madre de otro emperador.
(>1095-1159): Hubo una Infanta leonesa, - casi una Emperatriz - hermana del Gran Rey Alfonso VII que fue llamado Emperador. Era Doña Sancha. Ella fue, durante muchos años, la dueña enamorada de Escalada. Ella fue propietaria de su templo y de sus tierras; pero fue, sobre todo, dueña solítica. Aunque su gran amor fuera San Isidoro, en León, al lado del Palacio.
Fue Doña Sancha consejera del Rey, su hermano, asociada a su trono, fundadora de grandes Monasterios, y dadora de fueros. Una verdadera dueña. Un dueño último tiene mucho de novio enamorado; y de esposa, o marido. El dominio del dueño descansa en el amor. Y luce y se demuestra en el cariño, que es dejar libre, dar iniciativa y autonomía. El amor no es egoista.
La vida de la Infanta, y sus trasiegos palaciegos, están cuajados de Cartas, de Donaciones, de Repartos:
"el 23 de Junio del año 1124, Sancha, hija del conde Raimundo y de la Reina Urraca, hizo donación al Abad de Cluny, Pedro el Venerable, de una heredad propia, que tengo de mis padres, en el territorio de León, a la orilla del Stola (Esla), de nombre San Miguel de Escalada, con toda su honor, y con todas sus villas y su heredad, todo el Monasterio entero".
La dueña de Escalada la protege. Protege su heredad, de la que sigue enamorada...
(1148) ...Al ajustarse la traslación de los canónigos reglares
de Carvajal á San Isidoro de León, en 13 de Febrero de
1148, otorgó el emperador «en nombre suyo, de la reina doma
Berenguela, de sus hijos Sancho y Fernando, y principalmente de
la infanta doña Sancha, una escritura, por la cual dió á la
iglesia (catedral) de Santa María las tercias de todas les iglesias
que pertenecían al infantazgo. Exceptúanse en el instrumento de
esta donación un corto nlímero de iglesias que llama capitales, y
son San Miguel de Escalada, San Pedro de Eslonza, monasterio
de Vega y los conventos de León pertenecientes al infantazgo, y
las villas de Fresno en el valle de Oncina, y la de San Gervasio
ó Santervis, cuyas tercias se reservan, salvo siempre el fuero que
por costumbre antigua pagaban antes a la Iglesia y Sede Legionense».
Pero años más tarde, y pocos antes de su muerte, pasa algo. Hay obispos "conciliando" repartos (más que resolviendo dudas de fé). Y el Emperador y su hermana Sancha están por medio. ¿Qué le pasó al amor de Doña Sancha por Escalada? Celos, sin duda. Los celos de su gran amor, la iglesia de San Isidoro, cerca de Palacio.
(1155) ... Ella y el emperador, en presencia del
concilio, concedieron de su propio realengo fuertes posesiones al
monasterio de Eslonza . Al fin del año tuvo lugar el cambio que
forma época en los anales de Escalada; y es muy de notar que la regia liberalidad en
el seno del mismo concilio se extendió grandemente á Sahagún .
Hay, pues, motivo para sospechar que al propio tiempo se negoció
el reparto de los monjes de Escalada á Sahagún y Eslonza,
previo el asentimiento de las partes interesadas, y la autorización
del cardenal Jacinto, legado de la Santa Sede, que presidió el concilio nacional .
Una bula inédita de Adriano IV fechada en 31 de Octubre de 1155, daría con su texto mucha luz á la cuestión.
Confirma todas las posesiones que á la sazón tenía la canónica reglar de San Rufo...
Murió Doña Sancha el año 1159, el 28 de Febrero, en León. Fue Espejo de España, honra del Orbe, gloria del Reino, cumbre de justicia, altura de piedad, conocida en todo el mundo por sus méritos:
Hesperiae speculum, decus orbis, gloria regni,
Justitiae culmen et pietatis apex,
Sancia pro meritis immensum nota per orbem,
Proh dolorf exiguo clauderis in tumulo.
Sol bis sexcentos, demtis tribus, egerat annos,
Curo pia subcubuit, fine Februarii .
La Infanta Doña Sancha estaba loca. Loca de amor por la iglesia de San Isidoro. Murió virgen, diciendo que su esposo era San Isidoro.
...

(Alfredo Escalada)


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