![]() |
Foto de Marcelo Oscar Barrientos |
ORACIÓN
Para Alfredo García de San Miguel de
Escalada,
en
gratitud.
OH Dios del viaje inevitable, Dios del destino.
Oh el volcán
errante en la danza sagrada.
Oh Dios deseado y deseante,
la última luz.
Oh la inspiración
de abrir tus ojos.
Dios de la tierra
de fuego, el aire adormecido
por el espesor del
verano: un nudo negro.
¿He amado yo un
sueño?
No
sé. Oh
palabra que se hizo carne; y habitó entre nosotros, y hemos visto
su gloria: la gloria del unigénito Padre, lleno de
gracia y de verdad.
Oh casa de las
palabras blancas, extraviadas
en la geometría
ardiente del relámpago,
o
escondidas bajo las alas del Ángel de la Guarda;
el que riega los huertos con baldosas de oro,
el que escribe del nacimiento hacia adelante,
la arquitectura de la memoria,
la metalírica.
Oh el Árbol del
Pan, eterno enjambre del deseo,
Dios del verano
negro como las urnas
de las que se
arrancan las constelaciones.
Oh poderoso astro de ebriedad,
oh jardín de las delicias que ahora reverdece
con espasmos crujientes.
Oh el maestro del
pincel vertical:
aprendiendo a
aprender,
el Sol de las
contradicciones.
Oh el médico del racismo científico
que observa a un insecto en el ámbar, y duda
si lo va a
devolver a la choza de perejil
o lo va a dejar
entrar en el nuevo capítulo del plan milenario.
Oh tú que pasas
como un rumor de girasoles y hélices.
Oh el estómago de
la utopía,
el cuello de
vasija para el corazón del escribano.
Oh química roja del corazón,
mi semejante, mi hermano invernal,
la luminaria última del frío.
Oh Dios de los
espíritus levantados y de la danza sagrada.
Dios de las flores
que arden en tu vejez,
la traición ideal
de las rosas.
Oh tú, el gran decisor,
el que crea y concede la vida.
Oh el sabelotodo, oh felicidad.
Uno al fin, en el
pozo sagrado de mí mismo,
el grito de mi
corazón que le habla a los muertos
en la geometría
clamorosa del abismo.
Oh Dios de los navíos naufragados
y de la negra enfermedad,
mendicidad de rostros invisibles.
Oh pájaro azul que
cantas y te alimentas en mis venas.
Tú
eres mi enfermedad
y tú me salvas.
Autor: Antonio
Agudelo
*****
Con motivo del Octavo Encuentro Poético
en San Miguel de Escalada,
"RESONET VOX POETAE",
celebrado el día 1 de julio de 2017,
celebrado el día 1 de julio de 2017,
en el templo mozárabe del Monasterio de Escalada,
donde Antonio Agudelo recitó esta verdadera oración .
donde Antonio Agudelo recitó esta verdadera oración .
¡Fue la voz de un ángel!.
###
...
...