sábado, 19 de enero de 2008

CIUDADANOS-PARTIDO DE LA CIUDADANÍA, LEÓN.



Como decía Tomás Moro en Utopía, los hombres tenemos demasiadas leyes… para no ser cumplidas. Y las leyes son demasiado viejas, y demasiado rígidas. Si funcionan una vez, - bien o mal, según se mire -, se perpetúan… La inmovilidad, - o el inmovilismo - es un defecto humano, desde siempre, que nadie corrige. Miren tres ejemplos: las leyes de la Biblia, la Constitución española de 1978, y el la Ley Electoral de 1985.

Los periódicos de estos días me traen a hablar de esta última ley, vieja, inmóvil, rígida. Se hizo hace 23 años. Funcionó, bien o mal, según se mire. Y sigue. Muchos, a destiempo, predican que hay que reformarla; pero se aprovechan de ella, a su tiempo, para sacar tajada. Y sigue, y sigue…

En estos días se están presentando las listas de candidatos de los distintos partidos. He dicho distintos, y me corrijo: quería decir varios partidos. Y me vuelvo a corregir: al decir varios quiero decir algunos, los mismos. Otra vez pecamos de inmovilismo.

Pues, a lo que iba: las listas de candidatos son de los mismos, quiero decir de algunos, quiero decir de varios,… quisiera decir, ay, de distintos… Pero no puedo. Y así, los nombres se repiten, por segunda, por cuarta… y hasta por sexta vez (digo: legislatura).Fíjense: 6 por 4 son 24. Los años de la ley, vieja, inmóvil y rígida.

Un día de estos voy a presentarme en una candidatura. Blanca, nueva. Nunca mejor dicho. Mi partido propone que se reforme la ley electoral. Y, entre otras cosas, que los candidatos sólo puedan presentarse a dos legislaturas. Será así, seguro. Con la ley en la mano, y sin pamplinas.

¡Basta ya de inmovilismo!

(Alfredo García Fernández/19.01.2mil8)

MEDIA MARATÓN, y maratones y medio de cada día

  . *** ¡¡¡DESDE OTROS PUNTOS DE VISTA!!! (Quejas "to who may ...